La Junta de la Federación dará forma el lunes al adiós de Montse Tomé: el banquillo apunta a relevo

📌 Sinopsis: Las voces críticas han elevado el volumen en las últimas semanas y el lunes 11 de agosto la Junta Directiva de la RFEF examinará el informe deportivo con un desenlace que ya se da por hecho en la mayoría de despachos: Montse Tomé no seguirá al frente de la Selección española femenina. Con el contrato a punto de expirar a finales de mes, el debate se centra ahora en el perfil del relevo: Sonia Bermúdez, actual seleccionadora Sub-23, aparece como la vía continuista; José Luis Sánchez Vera, como alternativa con impronta de club grande. A contrarreloj, la Federación debe marcar rumbo deportivo antes de la próxima ventana internacional.


Contexto: de la final perdida al punto de no retorno

El cierre competitivo del curso dejó un regusto amargo: España cayó en la final de la Eurocopa tras una tanda de penaltis que redibujó el relato de la selección. Ni el crecimiento sostenido del bloque ni el paso por los Juegos fueron suficiente dique emocional ante la expectativa de coronarse otra vez en Europa. La discusión interna sobre continuidad o cambio se aceleró desde entonces. El contrato de Tomé, que concluía a finales de agosto, se convirtió en la palanca administrativa perfecta para activar una decisión deportiva que ya venía madurando en los estamentos federativos.

En la última semana, la conversación dejó de ser si seguir o no, y pasó a ser cómo ordenar el relevo sin alterar la base competitiva del equipo. Con una generación extraordinaria en su prime, la sensación compartida es que España necesita un liderazgo claro para aterrizar certezas tácticas, gestión de vestuario y una hoja de ruta que mantenga el listón de los últimos dos años sin vivir permanentemente en el alambre.

Qué decide exactamente la Junta: evaluar el informe deportivo de la temporada, resolver la continuidad o no del cuerpo técnico y, en caso de relevo, encargar la negociación con la primera opción de la lista para cerrar cuanto antes el nuevo banquillo.

El balance de Montse Tomé: progresos, grietas y una final que pesó demasiado

  • Resultado deportivo: España ha sostenido la competitividad de élite y ha firmado hitos importantes, pero la derrota en la final europea, unida a la sensación de margen sin apurar, ha debilitado su posición.
  • Gestión de plantel: una convivencia exigente con las mejores futbolistas del mundo, con decisiones valientes pero también contestadas en los grandes partidos (cambios, jerarquías y lectura de contextos cerrados).
  • Estilo y plan: identidad reconocible en ataque posicional y madurez en campo rival; a la vez, dudas en ajustes puntuales ante rivales de perfil físico y en la administración de los momentos de partido.

La conclusión que sobrevuela es pragmática: el equipo ha rendido alto, pero la Federación percibe que un nuevo liderazgo puede optimizar el talento disponible y afinar el detalle competitivo en las noches determinantes. La final perdida operó como catalizador emocional y administrativo.


El relevo: dos vías con acentos distintos

Opción 1 — Sonia Bermúdez (continuidad, conocimiento interno)

Cargo actual: seleccionadora Sub-23. Exdelantera de élite, referente del fútbol español. Conoce a buena parte del núcleo de la absoluta por su seguimiento transversal y por la sincronía metodológica entre categorías.

Ventajas: aceleraría tiempos de adaptación; mantiene la cultura de juego, potencia el talento asociativo y la creatividad de tres cuartos; lectura empática del vestuario y sensibilidad con la cantera.

Riesgos: continuidad percibida como “más de lo mismo” si no hay ajustes tácticos claros; reto de imponer jerarquías rápidas en un grupo acostumbrado a ganar ya.

Opción 2 — José Luis Sánchez Vera (ruptura moderada, impronta de club grande)

Trayectoria: campeón y subcampeón liguero con el Atlético de Madrid, experto en competir contra plantillas poderosas desde una puesta en escena colectiva muy trabajada. Perfil de gestor de partidos con ajustes sobre la marcha.

Ventajas: ordena estructuras, sube el nivel de la presión organizada y de la transición defensiva; propone planes específicos para rivales top; probado en escenarios de alta presión.

Riesgos: necesitaría tiempo para alinear automatismos con un grupo que domina el ataque posicional y la pausa; adaptación al calendario de selecciones, más comprimido y con menos sesiones.

Termómetro del vestuario: la sensación general es que se valora una transición sin traumas, con ajustes claros en roles, balón parado y gestión de cargas. Sea quien sea, el nuevo cuerpo técnico deberá comunicar rápido y bien.

Urgencias del calendario y hoja de ruta

  • Ventana inmediata: la próxima convocatoria está a la vuelta de la esquina; habrá poco margen para experimentar. Se prioriza consolidar un once base y dos o tres rotaciones de confianza.
  • Juego de posición: España debe afinar mecanismos de ruptura ante bloques medios-altos y sostener intensidad sin balón para evitar tramos de ida y vuelta.
  • Plan de gestión: roles claros para las líderes del vestuario, espacio real para perfiles emergentes y comunicación transparente para minimizar ruido externo.

Qué cambia con cada perfil (en el césped)

Si llega Sonia Bermúdez

  • Continuidad del juego de posición con refuerzos en ataque interior y activación del falso extremo para liberar a la mediapunta.
  • Balón parado ofensivo más agresivo con perfiles de golpeo y bloqueos coordinados.
  • Escalada progresiva de jóvenes con minutos medidos para no romper equilibrios.

Si llega Sánchez Vera

  • Bloque más compacto y stress en la primera salida rival (presión dirigida hacia banda).
  • Transición defensiva más “europea”: cierre de pasillos y persecuciones cortas.
  • Plan de partido con variaciones tácticas por rival: ajustes de altura y amplitud según contexto.

Riesgos de la transición y cómo mitigarlos

  1. Tiempo de trabajo limitado: minimizar conceptos nuevos en la primera ventana; priorizar roles y balón parado.
  2. Ruido externo: mensaje unificado Federación–cuerpo técnico–capitanas; calendario de comparecencias y veto a filtraciones internas.
  3. Cargas y lesiones: rotaciones con sentido, load management por posiciones clave y coordinación con clubes.

Claves para el nuevo ciclo: blindar el centro del campo ante presiones altas, recuperar colmillo en las áreas en partidos cerrados y sostener la jerarquía competitiva sin perder frescura creativa.

Qué anuncio cabe esperar el lunes

1) Comunicación de que Montse Tomé no seguirá y agradecimiento por los servicios prestados. 2) Señalamiento del marco temporal para cerrar a la nueva seleccionadora o seleccionador. 3) Mensaje de continuidad de la base competitiva y de ambición total a corto plazo.

La sensación, hoy, es que el timing apremia y que la RFEF quiere llegar a la próxima convocatoria con el banquillo definido y una primera lista que envíe señales deportivas claras.


Actualizado: 10 de agosto de 2025 | Redacción deportiva